La Discriminación del género femenino en el aspecto social y laboral.
La discriminación de la mujer
tiene un alto índice no solo en Colombia sino a nivel mundial en todos los
aspectos sociales y laborales, es un tema persistente y el cual se debe atender
de la mejor forma para que haya una igualdad de género. El gobierno debe tener
estrategias eficaces para contrarrestar esta situación y su mayor participación
debe ser en la educación y los medios de comunicación.
La discriminación de la mujer a
lo largo del tiempo ha detenido a este género en cuanto al desarrollo de su
potencial y al aprovechar múltiples oportunidades en todo el sector. Esta problemática
afecta de modo negativo causando daño a la mujer y maltratando su integridad
mental y física; así mismo privándolas de igualdad en conocimientos y el
ejercicio o practica de los derechos y
libertades que ellas tienen. Algunos ejemplos de esta problemática social son:
la diferencia de la remuneración según el sexo, la denegación de ascensos de
liderazgo, casamientos forzados, mutilación genital femenina, asesinatos por
honor, violencia de género en el ámbito familiar, laboral y espacios públicos,
la feminización de pobreza y las bajas oportunidades laborales.
Pero la pregunta es, Como podemos
contrarrestar esta discriminación o problemática social?
Pues es necesario que con
esfuerzos concertados entre los múltiples ámbitos como las leyes, el vocabulario,
el idioma, la mentalidad de las personas, en los sistemas judiciales, medios de
comunicación, en la educación, organización y autoridades públicas y privadas
para que no solo el cambio sea en y para algunas personas sino en toda la
comunidad sin importar sexo, cultura, educación o edad.
Actualmente se le ha dado más
importancia a la mujer tanto en el contexto laboral, familiar y político pero
se deben cambiar más políticas, ser más incluyentes y empoderar al género
femenino para que desarrolle su potencial; se debe cambiar la percepción de la
mujer en los medios de comunicación y en todas las herramientas de TIC dando así,
una representación correcta y un rol proactivo, además generar participación y
liderazgo en grupos religiosos, comunitarios, sistemas judiciales y culturales
generando una verdadera inclusión.
La solución como tal a esta
problemática social es la verdadera educación ya que realizando campañas de
concientización tanto para adultos como niños es un gran inicio, se debe crear herramientas educativas para todos los
niveles, se tiene que promover a las mujeres y niñas para que ingresen a campos
educativos profesionales donde tradicionalmente solo los hombres han
predominado.
El gobierno debe promulgar más
leyes que cambien la mentalidad y la actuación del individuo contra la
violencia doméstica o de todo tipo de género, se debe incluir en este el acoso
sexual; así es que, la ley debe ser rígida y tipificar sin perdón estas
acciones como delito para dar condenas que sirvan de ejemplo y de cambio a lo
que se ha conocido como acciones normales. En el contexto familiar se debe
compartir y asignar responsabilidades domésticas en todos los géneros,
promoviendo que, la responsabilidad de un hogar no es solo de la mujer.
La gran solución es la educación,
y se debe iniciar en el gobierno, en la familia, en los entes privados,
educativos para inculcar y educar desde la primera infancia el respeto, la
tolerancia, la inclusión y la eliminación de todos los estereotipos y poco a
poco ir cambiando la percepción y generando una igualdad en todo el ámbito y en
toda la comunidad.


